Unfiltered
Eres feliz
Desde pequeños consumimos historias, películas, anuncios, series, libros… que nos enseñan que la felicidad tiene una forma muy concreta.
Nos enseñaron que las historias terminan cuando son felices.
El príncipe encuentra a la princesa.
Se besan.
Se casan.
Y viven felices para siempre.
FIN.
Bueno…
¿y el martes que viene qué pasa?
Porque nadie nos cuenta qué pasa después de los créditos.
Desde pequeños consumimos historias, películas, anuncios, series, libros… que nos enseñan
que la felicidad tiene una forma muy concreta.
Encontrar a alguien.
Conseguir algo.
Ser alguien.
Llegar a algún sitio.
Y cuando por fin lo conseguimos esperamos sentir…
no sé.
¿Una explosión?
¿Confeti?
Porque si no sentimos eso pensamos:“Ah. Entonces todavía no soy feliz."
Y quizás ahí está una de las trampas.
Nos vendieron una felicidad que se puede reconocer desde fuera.
La pareja perfecta.
El trabajo perfecto.
La casa perfecta.
El cuerpo perfecto.
La vida perfecta.
Y cuando conseguimos algo que queríamos durante muchísimo tiempo…
a veces simplemente lo conseguimos.
Y ya.

La emoción dura un rato.
Después nuestro cerebro dice:
“Bueno, ¿y ahora qué?”
Matamos la emoción y la intercambiamos por inconformismo.
Quizás el problema no es que tengamos poca felicidad.
Es que tenemos demasiadas cosas que nos distraen.
El siguiente objetivo.
El siguiente viaje.
El siguiente sueldo.
La siguiente relación.
La siguiente versión de nosotros mismos que, supuestamente, sí va a tener la vida resuelta.Y mientras tanto, miramos al lado.
Porque siempre hay alguien a la derecha que parece tener un poquito más.
Más dinero.
Más amigos.
Más viajes.
Más abdominales.
Más estabilidad emocional.
Ese último ya me parece sospechoso.
Y de repente algo que ayer nos hacía felices hoy nos parece insuficiente.
Quizás la felicidad no funciona así.
Quizás no siempre se siente como felicidad.
A veces ese rayito de luz aparece en algo mucho más pequeño.
Hoy puedo escribir.
Y eso me hace feliz.
Parece una cosa mínima.
Pero hay personas que nunca aprendieron a escribir porque nadie tuvo tiempo, recursos o
paciencia para enseñarselo.
Y yo puedo.
Puedo sentarme.
Puedo pensar algo.
Puedo convertirlo en palabras.
Y por alguna razón eso me parece increíble.Quizás hemos convertido demasiadas cosas extraordinarias en cosas normales.
Si lo pienso bien, para mí la felicidad huele a café colado un fin de semana por la mañana y a
un rayo de sol acariciándome mientras despierto.
No hace ruido.
No tiene confeti.
No viene con créditos finales.
Solo está ahí.
Y no quiero decir que tengamos que estar agradecidos por absolutamente todo.
Porque no.

Hay días de mierda.
Hay pérdidas.
Hay cosas que duelen.
Y estar triste no significa que hayas fracasado en ser feliz.
Porque quizás la felicidad no es estar bien todo el tiempo.
Tal vez es poder estar mal y, aun así, encontrar pequeños lugares donde la vida se siente bien.
No sé.
Y o también me lo pregunto.
A veces creo que soy feliz.
A veces no tengo ni puta idea.
Y quizá esa es la parte más rara de todo.
Llevamos toda la vida buscando la felicidad…
sin que nadie nos haya explicado realmente cómo se siente.Quizás no nos está faltando.
Quizás simplemente no estamos mirando.
Entonces…
¿Eres feliz?
¿Qué es la felicidad?
¿Y cómo coño se siente?
P.D. Si sabes cómo se siente, cuéntamelo.
Porque yo todavía me lo sigo preguntando.

CONTRIBUTORS
Editor
Photography
Partners
NEWSLETTER
keep and eye to what's new

